Hay situaciones de aprendizaje preciosas sobre el papel que se quedan cojas en cuanto el tribunal pregunta una cosa: ¿y cómo sabes lo que ha aprendido cada niño? Si la respuesta es una rúbrica copiada o un «observaré su progreso», la propuesta pierde fuerza. La evaluación en Infantil se entiende mejor con un caso pequeño y real, así que vamos a montarlo.
Antes de la actividad, decide qué quieres ver
El orden importa. Primero eliges del currículo de Madrid el criterio de evaluación que vas a seguir y lo relacionas con su competencia específica y con los saberes del área. Después traduces ese criterio a cosas que un niño de cuatro años hace y tú puedes ver: compara, junta, separa, señala, explica a su manera.
Esas conductas no sustituyen al criterio. Son tu guía para mirar. En el área de Descubrimiento y exploración del entorno, por ejemplo, el Decreto 36/2022 incluye la clasificación y la comparación a través de la manipulación, la observación y la experimentación. Es un buen punto de partida para el caso que sigue.
El caso: el rincón de construcción está hecho un desastre
Clase de cuatro años, mes de noviembre. Las piezas del rincón de construcción acaban todas mezcladas en un cajón y recoger se ha convertido en un drama diario. En la asamblea lo planteas como un problema del grupo: ¿cómo podemos guardar las piezas para encontrarlas rápido? De ahí sale una secuencia corta que puedes meter dentro de una situación de aprendizaje más amplia sobre el cuidado del aula.
| Momento | En qué te fijas | Qué apuntas |
|---|---|---|
| Los niños sacan y manipulan las piezas por parejas. | Si encuentran parecidos y diferencias: color, tamaño, forma. | Algo concreto: «junta los cilindros rojos» o «separa las piezas grandes». |
| Cada pareja decide cómo repartirlas en tres cestas. | Si mantienen el mismo criterio hasta el final o lo cambian a mitad. | Qué criterio usan y qué ayuda necesitan: un ejemplo, una pregunta, tu mano. |
| Una pareja enseña su solución a otra. | Si consiguen comunicar por qué cada pieza está en su cesta. | Cómo lo cuentan: con palabras, señalando, con gestos o con una tarjeta de color. |
Fíjate en que la foto de las cestas ordenadas al final no es la evidencia. Lo valioso es lo que pasa por el camino: qué comparan, cuándo dudan, cómo corrigen una pieza mal colocada y qué ayuda les hace falta.
No hace falta una rúbrica para cada actividad

Una lista de control con tres o cuatro conductas o un registro anecdótico de dos líneas suelen bastar. Lo importante es que apunten hechos y que estén ligados al criterio que estás siguiendo: fecha, momento, lo que ha hecho el niño y la ayuda que le has dado.
Así podría quedar una anotación: «12/11, rincón. Lucía agrupa por color después de ver cómo lo hace su pareja. Mantiene el criterio con ocho piezas y señala la cesta cuando le pregunto. Próxima sesión: mismo reto con botones de distintos tamaños para ver si cambia de criterio sola».
Compárala con «clasifica bien». La segunda no te dice nada de mañana. La primera ya te ha dicho qué vas a hacer.
La información sirve para cambiar tu forma de enseñar
Si un niño mezcla colores y tamaños sin quedarse con ninguno, puedes reducir el número de piezas, dejar solo dos colores o hacer tú la primera comparación en voz alta. Si otro lo resuelve sin ayuda, ofrécele material nuevo o pídele que busque otra manera de ordenar lo mismo.
Un error frecuente: Que un niño no sepa explicar con palabras por qué ha agrupado así no quiere decir que no haya entendido la relación. Por eso la tabla recoge también gestos y señalar. Revisa además lo que depende de ti: si llegaba bien al material, si tuvo tiempo suficiente, si el apoyo visual le sirvió.
Esto es exactamente lo que pide la norma. El artículo 12 del Real Decreto 95/2022 dice que la evaluación en Infantil será global, continua y formativa, que la observación directa y sistemática es su técnica principal y que debe servir para valorar las estrategias metodológicas y los recursos utilizados. El artículo 16 del Decreto 36/2022 lo recoge igual para Madrid.
Cuatro preguntas antes de dar por cerrada tu situación de aprendizaje

¿Esta actividad me deja ver el aprendizaje que dije que iba a evaluar? ¿Mis registros describen lo que hace el niño o lo califican? ¿He previsto ayudas para quien se atasque? ¿Sé qué voy a hacer con lo que apunte? Si a cada pregunta puedes contestar con un ejemplo como el de Lucía, la defensa oral va a ser mucho más tranquila. Si te toca un supuesto, la lógica es la misma: lo explicamos en cómo resolver el supuesto práctico de Infantil y Primaria en Madrid.
¿Quieres comparar tus registros con los de otras opositoras? Compártelos en el foro de Infantil del Claustro, nuestro espacio para preparar la oposición en compañía.
En el curso de oposiciones de Educación Infantil a medida construimos contigo situaciones de aprendizaje con su evaluación ya conectada, y en las tutorías personalizadas revisamos las que ya tengas escritas.
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Dinos en qué especialidad estás, cuántas tienes hechas y qué te preocupa de la defensa. También puedes llamarnos al 649 635 240.
Equipo docente de Oposiciones de Maestros a Medida
Fuentes oficiales
Real Decreto 95/2022, de 1 de febrero, ordenación y enseñanzas mínimas de la Educación Infantil (BOE), artículo 12 (evaluación).
Decreto 36/2022, de 8 de junio, ordenación y currículo de la Educación Infantil en la Comunidad de Madrid (BOCM 9/06/2022), artículo 16 (evaluación) y área Descubrimiento y exploración del entorno.
El caso del rincón y la anotación son una propuesta didáctica propia. Vincúlala al currículo y a los requisitos de la convocatoria correspondiente.










